Nueva York

Qué ver en Nueva York en 7 días – Guía de experiencias y lugares de interés

31 julio, 2017

Pasar 7 días en Nueva York se ha convertido en uno de los viajes más clásicos, y es que para quienes deciden visitar esta gran ciudad por primera vez, una semana es el período de tiempo elegido por la mayoría.

Lo cierto es que 7 días en Nueva York pueden dar para mucho, pero la sensación de todo viajero cuando  se marcha de esta ciudad tan cosmopolita es la de dejar atrás un sinfín de experiencias por vivir y lugares de los que disfrutar. Nueva York es un destino que ofrece miles de posibilidades y tal vez una semana os parezca un período demasiado corto para disfrutar de ella en su totalidad, pero sin duda, 7 días son un comienzo más que perfecto en esta ciudad de película.

Nueva York en 7 días – Nuestro itinerario

En este artículo queremos compartir con vosotros el recorrido que hicimos durante los siete días que estuvimos en Nueva York. Pretende ser una guía, especialmente pensada para aquellos que visitéis por primera vez la ciudad de los rascacielos. Aunque nosotros llevábamos un pequeño planning para los 7 días en Nueva York, en más de una ocasión tuvimos que modificar nuestros planes por imprevistos como lluvia o largas colas fruto de la época en la que viajamos: Navidad. En nuestro recorrido incluimos todas las visitas y experiencias llevadas a cabo con el New York City Pass y que veréis marcadas con estas siglas (NYCP). Esta guía de experiencias y lugares de interés pensada especialmente para primerizos a punto de  recorrer Nueva York en 7 días, os servirá de ayuda para crear vuestro propio planing de viaje. ¡Empecemos!

Día 1. Midtown

  • Times Square
  • Bryant Park
  • Rockefeller center
  • Burger Joint
  • Museo de Historia Natural (NYCP)

Lo primero que apetece al aterrizar a Nueva York es tener un primer contacto con todo aquello que hasta el momento solo hemos visto en las películas. Times Square es el mejor punto de partida para dejarse sorprender y empezar a recorrer las calles de esta impactante ciudad. Recorrer los alrededores de este icónico lugar y caminar sin un rumbo fijo es un excelente comienzo para el primero de los siete días en Nueva York.

Desde el corazón de la ciudad, nos dirigimos a Bryant Park donde pudimos ver el gigante árbol de Navidad junto a su pista de hielo. Ésta se puede encontrar tan solo durante la época invernal (desde finales de octubre a principios de marzo aproximadamente). Si tu viaje no coincide con estas fechas no te preocupes, en su lugar encontrarás un verde parque en el que parar un rato y escapar por unos instantes del ajetreo de la ciudad.

Subiendo por la mítica 5th Avenue llegamos al Rockefeller center. Este gigantesco complejo de edificios comerciales alberga el Top of the Rock (al que subimos el tercer día) desde donde se puede disfrutar de una increíble panorámica de la ciudad. Ese primer día nosotros nos limitamos únicamente a admirar el mítico árbol de Navidad y su especial pero carísima pista de hielo.

Subiendo de nuevo por la 5ª Avenida hasta casi tocar Central Park, nos dirigimos a comer a una hamburguesería muy peculiar, la Burger Joint. Es un lugar pintoresco detrás de una negra cortina en la recepción de un hotel 4 estrellas, Le Parker Meridien. Se aconseja ir con tiempo ya que la cola para acceder al minúsculo lugar es inevitable.

Al salir de nuevo después de comer llovía mucho así que cambiamos nuestros planes iniciales y decidimos pasar la tarde en el Museo de Historia Natural, entrada incluida en el New York City Pass (NYCP). Para ello cogimos el metro dirección Up Town y nos bajamos en la parada 81 St – Museum of Natural History. El acceso con el NYCP puede realizarse por la entrada que hay en la misma estación subterránea del metro.

Día 2. Skyline, MoMa & Brooklyn

  • Crucero Circle Line (NYCP)
  • MoMA (gratis)
  • Dyker Heights (Brooklyn)

El segundo de nuestros siete días en Nueva York nos plantamos a primera hora en Times Square para coger un café e ir caminando hacia el Circle Line Sightseeing Cruises. El paseo, de unos 20 minutos, resultó muy agradable y nos permitió conocer nuevas calles de Manhattan.

Incluído en el NYCP, realizamos el crucero Liberty Cruise que ofrece unas vistas espectaculares del Sky Line de Manhattan y de la Estatua de la Libertad. La compañía no permite realizar reservas con el New York City Pass por lo que es recomendable llegar con suficiente antelación para asegurarse una plaza a la hora deseada.

Después del crucero nos fuimos andando en dirección al MoMA (Museum of Modern Art). Los viernes por la tarde (de 16 a 20h) el acceso al museo es gratuito por lo que es recomendable llegar pronto dado que no hay posibilidad de realizar reserva y la cola puede ser inmensa. Paramos a comer algo rápido y nos pusimos a la cola sobre las 15h, sorprendentemente no era demasiado larga a esa hora. Después de tan solo una media hora pudimos entrar sin pagar y recorrer las distintas plantas llenas de obras de arte.

Para finalizar la jornada nos fuimos en metro hasta el barrio de Dyker Heights, famoso por sus calles repletas de casas decoradas con luces navideñas durante esa época. Es muy recomendable darse un paseo por ahí si viajáis a Nueva York entre el fin de semana de Acción de Gracias y la noche del 31 de diciembre.

Día 3 – Las mejores vistas de Nueva York

  • Top of the Rock (NYCP)
  • Grand Central Terminal
  • Chrysler
  • Empire State (NYCP)
  • Brooklyn Bridge Park de noche

Nuestro tercer día en Nueva York lo dedicamos a contemplar la ciudad desde lo más alto. No porque contratáramos un recorrido en helicóptero (una experiencia seguro impresionante pero también algo cara) sino porque fue el día dedicado a ir a dos de los miradores más famosos y que ofrece las vistas más impresionantes de La Gran Manzana: el Top of the Rock y el Empire State. Sin duda, dos visitas imprescindibles durante vuestro recorrido de 7 días en Nueva York.

El día empezó subiendo al Top of the Rock, acceso incluido en el NYCP. El día anterior habíamos ido a canjear nuestro pase por un tíquet de acceso para ese día. La ventaja de hacerlo así es que una vez tienes el tíquet con una hora asignada, no necesitas hacer de nuevo las largas colas y entras directamente al edificio para subir por los ascensores. Al llegar arriba es inevitable sentirse conmovido por las espectaculares vistas y tener la sensación de estar dentro de una película.


Queríamos subir al Empire State por la tarde coincidiendo con la puesta de sol, por lo que decidimos ir caminando desde el Top of the Rock en dirección hacia allí y aprovechar para hacer algunas paradas en el camino. La primera de estas fue en la Grand Central Terminal, la estación de trenes más famosa del mundo por su arquitectura y sobretodo por haber sido escenario de múltiples películas y series de televisión.

Muy cerca de la gran terminal se encuentra el edificio Chrysler, el rascacielos que se hizo famoso por ser el más alto en el momento de su construcción y antes de que el Empire State le superara en altura. Su figura inconfundible hace que valga la pena acercarse hasta este mítico edificio y admirarlo desde abajo.

Finalmente, después de comer y pasear por algunas calles más, llegamos hasta la entrada del Empire State. Pensábamos que habría una larga cola pero para nuestra sorpresa no fue así. En menos de media hora desde nuestra llegada estábamos ya en lo alto del edificio contemplando de nuevo lo que parecía un gran y maravilloso escenario. Para ese momento, el sol iba cayendo cada vez más y  poco a poco la ciudad de Nueva York iba iluminándose con sus edificios.

El día no terminó aquí ya que esa noche era 31 de diciembre así que fuimos a descansar un rato y a cenar al apartamento antes de salir a celebrar la llegada del nuevo año en el Brooklyn Bridge Park, una entrada al 2017 que resultó ser totalmente surrealista y alternativa. Sea o no esa fecha, sí recomendamos esta visita nocturna a este parque situado en el barrio de DUMBO ya que las vistas son preciosas.

Día 4 – De Brooklyn a Manhattan

  • Brooklyn Bridge
  • Memorial y Museo del 11S (NYCP)
  • Strawberry Fields

Amaneció un día fantástico para realizar el primer plan pensado para ese cuarto día: cruzar el puente de Brooklyn (Brooklyn Bridge). Este conocido punto de unión entre los distritos de Brooklyn a Manhattan ofrece un bonito recorrido de casi 2km que recomendamos hacer con tiempo y tranquilidad para poder ir parando a disfrutar de las vistas. Es uno más de los imprescindibles si pasáis una semana en Nueva York.

Después de cruzar el puente desde Brooklyn hasta Manhattan llegamos al distrito financiero, donde se encuentra la Zona Cero. El World Trade Center es ahora un lugar de recuerdo y homenaje en el que se puede visitar el gran espacio Memorial, construido sobre el lugar que ocupaban las Torres Gemelas, así como el Museo del 11S en el que conocer más a fondo la historia de ese terrible día. El acceso al Memorial y al Museo está incluido en el NYCP.

Después de un paseo por el resto del distrito financiero, nos dirigimos hacia Strawberry Fields. Esta zona  en medio de Central Park recibe ese nombre como homenaje a John Lenon, asesinado en las proximidades del parque y al que le encantaba pasear por ese lugar. Ahí es donde puede verse el mosaico de Imagine dedicado a este gran músico.

Día 5 – Los mejores parques de Nueva York

  • Central Pak
  • Museo Metropolitano de Arte (NYCP)
  • Ellen’s Stardust Diner
  • High Line

Central Park es uno de los parques más grandes y conocidos del mundo. Ni 7 días en Nueva York recorriendo únicamente este parque serían suficientes para conocer cada unos de sus rincones. Por ello, es imposible pretender conocerlo a fondo. Nosotros pisamos este parque por segundo día consecutivo y en esta ocasión empezamos nuestro recorrido desde el acceso por la parada de metro 81 St – Museum of Natural History aprovechando que la próxima parada que queríamos hacer se encontraba justo al cruzar al otro lado del parque. En esta ocasión nuestro paseo por Central Park fue bajo la lluvia, no por ello menos especial ni menos bonito.

Después de un largo paseo por los caminos del parque cruzamos al otro lado para visitar el Museo Metropolitano de Arte, acceso incluido también en el NYCP. En general la visita no nos entusiasmó por lo que decidimos ir directamente a ver aquello que más nos interesaba y recorrer el resto de salas rápidamente. Por supuesto ésta es nuestra opinión totalmente subjetiva como inexpertos en arte.

Cuando salimos del museo era casi la hora de comer y nos dirigimos hacia al restaurante Ellen’s Stardust Diner, una parada para mí indispensable como amante de los musicales. Como ya sabíamos, tuvimos que hacer una considerable cola de alrededor de hora y media hasta que nos dieron mesa. El local, lleno hasta arriba de mesas que casi se tocan entre sí es conocido porque sus camareros son jóvenes en búsqueda de una oportunidad para actuar en Broadway. Uno a uno van interpretando conocidos temas de famosos musicales mientras atienden sus propias mesas. Un lugar algo caro en relación a la comida que ofrecen pero al que sin duda recomendamos ir por la experiencia.

Al salir del restaurante seguía lloviendo pero eso no nos impidió ir hacia el High Line, un parque construido en las alturas sobre una antigua línea de ferrocarril. El paseo para cruzarlo de lado a lado es de algo menos de 3km y ofrece una vista distinta y muy bonita de la ciudad.

Día 6 – Estatua de la Libertad, Compras & Musical

  • Estatua de la Libertad & Subida a la Corona
  • Ellis Island
  • Century 21
  • Musical en Broadway: “Wicked”

Este último día completo de nuestro viaje por Nueva York de siete días empezó con un madrugón para llegar a tiempo a Battery Park. Desde allí cogimos el ferry que nos llevaría primero a Liberty Island y después a Ellis Island. No podíamos llegar tarde ya que llevábamos meses con el pase reservado para subir hasta la corona de la Estatua de la Libertad, acceso muy limitado que debe comprarse con bastante antelación.

La primera parada del ferry fue en Liberty Island donde nos bajamos y fuimos directamente al acceso para subir hasta la parte más alta de la Estatua de la Libertad. Después de subir durante un buen rato por escaleras muy estrechas y pequeñas llegamos a lo alto de la corona, desde donde habríamos tenido una panorámica preciosa de no ser por el mal tiempo que tuvimos ese día. Después de eso visitamos la exposición para conocer más sobre la historia de la famosa estatua y paseamos por la isla alrededor de la estatua antes de coger de nuevo el ferry.

Con el mismo tíquet, cogimos el ferry hasta la siguiente parada, Ellis Island. La visita a esta isla es puramente histórica pero muy interesante ya que ésta fue la principal aduana de acceso a la ciudad durante algunos años. Recorrimos la gran exposición con una audioguía y descubrimos muchas cosas acerca de quienes llegaban a la gran ciudad de los rascacielos años atrás buscando una nueva vida.

A primera hora de la tarde cogimos el ferry de vuelta a Battery Park. Seguía lloviendo así que decidimos ir a Century 21, un gran outlet de marcas en el que se pueden encontrar grandes ofertas. Allí nos refugiamos de la lluvia e hicimos alguna compras antes de ir a cenar algo rápido.

La última noche de nuestros 7 días en Nueva York no habría podido tener mejor broche final. Fue el esperado día para el que teníamos entradas para el musical de Wicked en Broadway. Una gran experiencia que, sin duda, recomendamos.

Día 7 – Último paseo por Nueva York y vuelta a casa

Después de una semana en Nueva York llegó el momento de volver a casa. Queríamos llegar al aeropuerto con tiempo así que decidimos coger las maletas e ir al centro a dar el último paseo, comer y coger el tren hacia Newark.

Os dejamos algunas propuestas de cosas que nos quedaron pendientes por si vosotros tenéis más tiempo para disfrutar de esta gran ciudad:

  • Dejar la visita al High Line para otro día y completarlo pasando por el Chelsea Market, Greenwich Village, Soho, Tribeca, China Town y Little Italy.
  • Visitar el Barrio de Harlem y asistir a una Misa Góspel. Este plan nos apetecía mucho pero no pudimos coincidir con los días y horarios de las misas, nos queda pendiente para la próxima visita a Nueva York.
  • Tour Contrastes (Bronx y Queens). La verdad es que esto no estaba entre nuestras opciones ya que no nos apetecía participar de este tipo de visita turística a los barrios más marginales de la ciudad aunque lo ponemos como opción por si se adapta a vuestros gustos ya que es un tour muy contratado.

Conocer en profundidad Nueva York en siete días es misión imposible, pero una semana en la Gran Manzana es tiempo más que suficiente para visitar los principales lugares y quedarse con ganas de volver de nuevo a la ciudad de los rascacielos.

¿Añadiríais algún imprescindible a esta pequeña guía de 7 días en Nueva York? ¡Compartidlo en los comentarios!

 

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