Suiza

Qué ver en Nyon, la joya romana del Lemán

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A Nyon le teníamos cariño antes incluso de empezar a recorrerla. Fue una recomendación de nuestra anfitriona de la casa de intercambio en la que hicimos base durante un mes en el lago Lemán. La teníamos a diez minutos en coche (menos de cinco en tren), así que nos acercamos varias veces, unas a por un helado y otras simplemente a pasear. Y descubrimos que esta pequeña ciudad a orillas del Lemán, entre Ginebra y Lausana, esconde mucho más de lo que aparenta. Fue ciudad romana, tiene un castillo con unas vistas preciosas y un casco antiguo que se pasea en una mañana. Por eso aquí quiero contarte qué ver en Nyon si dispones de al menos una mañana para dedicársela.

Lo mejor es que Nyon se recorre fácil y a pie. Hay un paseo organizado por la propia oficina de turismo, con diez paradas numeradas que te llevan por lo más bonito de la ciudad. Nosotros lo hicimos tal cual. Y si quieres seguirlo igual, el punto de partida es  la oficina de turismo ya que el edificio que la alberga (la Maison Richard) es ya la primera parada del paseo. Así que coge el mapa y acompáñame en este paseo por lo mejor que ver en Nyon.

Qué ver en Nyon

El recorrido son diez paradas numeradas que suben desde la parte baja hasta el castillo y vuelven a bajar hacia el lago, sin que tengas que andar demasiado entre una y otra. Nosotros lo hicimos en una mañana tranquila, parándonos a cada rato, por lo que podrás recorrer todo lo que ver en Nyon sin prisa.

1. Perdtemps, el arranque del paseo

El recorrido empieza en el mismo sitio donde puede recoger el mapa: la Maison Richard, una sólida casona del siglo XVII que hoy alberga la biblioteca municipal. No es el punto más espectacular del paseo, pero es el pistoletazo de salida y un buen sitio para orientarte antes de meterte en el casco antiguo. Aquí al lado tienes la Place Perdtemps, con su aparcamiento, que es donde te recomiendo dejar el coche si has venido en él.

2. Place St-Martin y Place Bel-Air

Subiendo un poco llegas a estas dos placitas contiguas que guardan algún detalle bonito si sabes dónde mirar: la Maison Balik, una casa de estilo art nouveau, y la fuente más antigua de Nyon, de 1761. No es parada de mucho rato, pero es interesante saber que caminas sobre muchas más capas de historia de las que parece ya que, en época romana, toda esta zona estaba ocupada por casas particulares.

3. La Place du Château y el castillo de Nyon

Y aquí llega el momento álgido del paseo. Subes un poco más y desembocas en la Place du Château, con el castillo presidiéndolo todo. Es la estampa más bonita de Nyon, con su fortaleza blanca de torres puntiagudas asomada al lago y los Alpes al fondo los días despejados.

El castillo se levanta sobre los cimientos de una fortaleza anterior del siglo XII y fue cambiando de cara según quién lo poseyera. Por dentro alberga hoy una colección de porcelana (Nyon tuvo una fábrica de porcelana famosa en toda Europa) y exposiciones temporales. Nosotros no entramos, así que no te puedo hablar del interior; pero si te animas, consulta horarios y precios en su web oficial porque es uno de los tres museos de la ciudad y cambian según la temporada. Pero lo más bonito es gratis: la terraza del castillo. Se puede subir sin pagar y las vistas sobre el lago Lemán son preciosas. Nosotros nos quedamos aquí un buen rato disfrutando del panorama. Así que si solo puedes pararte en un punto de todo el paseo, que sea este.

4. La Esplanada de Julio César y el pasado romano

De vuelta en la plaza, el paseo te lleva a la Esplanada de Julio César, y aquí toca soltar el dato que más sorprende de Nyon: la ciudad la fundó Julio César en torno al año 45 a.C. Sí, el mismísimo. Bajo tus pies hubo un foro romano con su basílica, y para que te hagas una idea de cómo era, hay un «trompe-l’œil» pintado en un muro que recrea el interior del edificio, de unos 20 metros de alto. La estatua que preside la explanada está ahí precisamente para recordar quién fundó todo esto.

Si te pica la curiosidad por el Nyon romano, a un paso tienes el Museo Romano, donde se ve una maqueta del foro. Nosotros no lo visitamos, pero para quien viaje con niños curiosos o le tire la historia, es una parada que tiene buena pinta. Consulta horarios en su web ya que entra en el billete conjunto de los tres museos de la ciudad.

5. Place du Marché y Rue Delafléchère

Bajando de la plaza del castillo te metes en la zona del mercado, el corazón comercial de Nyon. Aquí verás la fuente más grande de la ciudad, con su obelisco y el edificio del antiguo ayuntamiento. Un detalle con gracia: la ciudad vendió esa casa en 1804 para poder comprarse el castillo. Cambiar el ayuntamiento por un castillo no parece mal trato.

Date también un paseo por los soportales, porque uno de los pilares esconde un bloque esculpido de época romana, reaprovechado siglos después. En Nyon siempre hay un trozo de Roma escondido en alguna esquina.

6. El templo y la Tour de l’Horloge

Siguiendo el recorrido llegas al templo de Nyon, la antigua iglesia de Notre-Dame, que pasó a ser protestante en el siglo XVI. Por fuera es sobrio, pero si lo encuentras abierto, asómate: dentro guarda una pintura mural medieval poco habitual y una campana que lleva sonando desde 1518.

Muy cerca verás la Tour de l’Horloge, la torre del reloj, de finales del siglo XVIII. Un buen punto para parar un momento antes de seguir bajando hacia el lago.

7. La Porte Sainte-Marie

Un poco más adelante te encuentras con la Porte Sainte-Marie, la antigua puerta medieval de la ciudad. En su día tuvo dos torres que la flanqueaban, pero cuando se construyó una casa junto al lago se derribó una de ellas y la puerta se sustituyó por el arco de piedra que ves hoy. De las dos torres originales se conserva una, restaurada, que guarda incluso un bloque de arquitectura romana reaprovechado. Es una parada rápida, pero marca el paso de una parte del casco antiguo a otra, así que viene bien para situarse.

8. La Esplanada de los Marronniers y las columnas romanas

Esta es otra de las postales de Nyon, y de las que más sorprenden. Es una explanada arbolada donde se alzan tres columnas romanas asomadas al lago con los Alpes al fondo. Lo primero que piensas es que esas llevan ahí dos mil años… pero no exactamente: las columnas sí son auténticas romanas (formaban parte del foro de la ciudad), pero se colocaron aquí en 1958, para celebrar los 2000 años de Nyon. De todos modos, el efecto es igual de bonito, y es uno de esos rincones con más encanto.

9. El Quartier de Rive: el puerto, el lago y los museos

A partir de la  Esplanada de los Marronniers el paseo empieza a bajar hacia la orilla, a la zona de Rive, que es donde Nyon se vuelve más animada y donde nosotros pasamos más rato. Aquí está el puerto, un parque junto al agua y un buen puñado de rincones para disfrutar sin prisa. Si vienes con niños, esta es la parte que más os va a cundir.

Lo primero que te encuentras es el Parc du Bourg-de-Rive, una zona verde. Cada año montan aquí un mosaico floral sobre un tema de actualidad, así que según cuándo vengas te lo encuentras de una forma u otra. Es un sitio agradable para sentarse un rato y con peques se agradece el respiro.

Además, al otro lado del parque está el Musée du Léman, dedicado al lago: su fauna, la navegación, la vida a su alrededor. Nosotros no entramos, pero justo al lado hay un parque infantil perfecto si viajas con niños. El museo entra también en el billete conjunto de los tres de la ciudad; consulta horarios en su web.

Bajando al agua está el puerto y el pintoresco pueblo de pescadores: unas casetas de madera junto al lago donde todavía se ve faenar a pescadores de verdad. Y a unos pasos tienes la Plage de Nyon, la playa de la ciudad, perfecta para rematar la visita con los pies en el agua si aprieta el calor.

Un último apunte para los fans del cómic: por esta zona hay una fuente que sale nada menos que en una viñeta de Tintín, en El asunto Tornasol. Un guiño simpático si eres de los que crecieron con sus aventuras.

10. Place Perdtemps, el final del paseo

Y el recorrido se cierra donde casi empezó, en la Place Perdtemps. Hoy es una plaza grande y práctica (aquí está el gran aparcamiento de la ciudad y es zona de mercado algunos días), pero tiene un pasado de lo más variado: fue mercado de ganado, viñedo, campo de tiro con ballesta y hasta plaza de armas. Ha sido de todo.

Con esto has cerrado el círculo del casco antiguo. En una mañana tranquila te da tiempo a verlo sin agobios, y te quedas con lo mejor de Nyon: su pasado romano, el castillo con esas vistas y el paseo junto al lago. Y si después del paseo te ha entrado hambre (o ganas de algo dulce), no te pierdas la recomendación que te dejo un poco más abajo.

Mapa de los lugares que ver en Nyon

Para que te sitúes y puedas seguir el paseo a tu aire, aquí tienes todas las paradas que ver en Nyon en el mapa. Verás que está todo muy concentrado en el casco antiguo, de ahí que en una mañana te dé tiempo a verlo con calma.

Cómo llegar a Nyon y moverte

Nyon está en plena línea de tren Ginebra–Lausana, así que lleguen de donde lleguen los trenes paran aquí. Desde Ginebra o desde Lausana llegas a Nyon en nada. La estación queda a un par de minutos a pie del inicio del paseo, así que es la forma más cómoda de venir.

En coche también llegas sin problema por la carretera que bordea el lago. Para aparcar, tienes el gran aparcamiento de la Place Perdtemps, justo donde empieza y termina el recorrido, muy práctico para dejar el coche y hacerlo todo a pie. Y la opción más bonita, si el tiempo acompaña, es llegar en barco: los barcos de la CGN hacen escala en Nyon, así que puedes combinarla con Ginebra, Lausana o la orilla francesa y convertir el trayecto en parte del plan.

Una vez en Nyon, el casco antiguo se recorre entero caminando. La única “cuesta” es la subida al castillo, pero es corta y se hace sin esfuerzo; el resto es un paseo fácil y agradable.

💡 Un apunte de dinero importante en Suiza: aquí se paga en francos suizos, no en euros. Para sacar francos directamente en el cajero con el mejor cambio y sin comisiones, la mejor opción es la tarjeta Revolut. Y para pagar con tarjeta en el día a día, mi favorita es la N26, que ofrece la mejor conversión: pidiéndola desde este enlace te llevas además 10€ de regalo al usarla por primera vez. En los casi 3 meses que pasamos en Suiza, lo pagamos TODO con ella.

Y si Nyon es solo una parada dentro de una ruta más amplia por el lago, te compensa mirar el Swiss Travel Pass: el abono para turistas que cubre trenes, buses, los barcos de la CGN y hasta el metro de Lausana, además de entrada o descuentos en muchos museos. Nosotros lo usamos durante 4 días y si te vas a mover entre varios pueblos del Lemán, puedes ahorrar bastante.

Dónde comer en Nyon

Nosotros, de restaurantes en Nyon, poco te podemos contar de primera mano. Nuestro ritual era Venezia, la heladería que nos recomendó nuestra anfitriona de intercambio y en la que caímos más de una vez. Está cerca del lago, así que nuestro plan perfecto era coger un helado y bajar a pasear por la orilla con él en la mano. Helados buenos de verdad, de esos que justifican la parada: si pasas por Nyon en un día de calor, ya sabes.

Para comer de verdad, te dejamos algunas opciones bien valoradas que apuntamos pero que no llegamos a probar, por si te sirven de pista:

Brasserie Le Rive, junto al lago, para cocina suiza y francesa en un ambiente agradable y con vistas al agua.

Tigellabella o La Muraille, si te apetece italiano, dos de los que mejores reseñas acumulan en la ciudad.

Café Conscient, si buscas algo vegetariano y más de mercado.

Y para una parada rápida y dulce en pleno casco antiguo, siempre tienes las panaderías y los cafés del centro, perfectos para montarte un tentempié de camino.

Como estas recomendaciones no las hemos probado nosotros, échales un ojo a las reseñas y al horario antes de ir, que en pueblos así muchos sitios cierran algún día entre semana.

Dónde dormir en Nyon

A diferencia de los pueblos más pequeños del lago, Nyon es una ciudad de buen tamaño y sí tiene una oferta decente de alojamiento, así que aquí sí puedes plantearte dormir sin problema. Estas son las vías que contemplaría:

Intercambio de casa: Es como vivimos nosotros la zona: casi un mes en una casa, de intercambio con HomeExchange. Es nuestra forma favorita de instalarnos en un destino como locales en vez de como turistas. Si todavía no conoces esta forma de viajar, aquí te lo cuento todo sobre el intercambio de casas.

Un hotel en la propia Nyon: La ciudad tiene varias opciones bien valoradas, muchas cerca del lago y a un paso de la estación, ideal si quieres tenerlo todo a mano y moverte en tren por la zona sin coche. Uno que acumula muy buenas reseñas es el Ambassador Boutique Hotel, con vistas al castillo y al lago, aunque antes de reservar te recomiendo comparar varias opciones. Puedes ver disponibilidad y precios aquí.

Base en Ginebra o Lausana: Si prefieres hacer base en una ciudad más grande y acercarte a Nyon en tren, tienes muchísima más oferta tanto en Ginebra como en Lausana.

Así que si puedes quedarte varios días, intercambio de casa; si vienes un par de noches, Nyon tiene hoteles con encanto junto al lago; y si quieres una base urbana más grande, Ginebra o Lausana a un tren de distancia.

Qué ver en los alrededores de Nyon

Nyon está idealmente situada entre Ginebra y Lausana, justo en el centro de la región del Lemán, así que funciona de maravilla como base o como parada dentro de una ruta más amplia. Estas son las escapadas que tienes a mano:

Coppet: a cinco minutos en tren, un pueblo diminuto con un castillo con historia. La excursión más fácil y cercana. Aquí te explico Qué ver en Coppet en un paseo.

Ginebra: a pocos minutos en tren, para dedicarle un día entero.

Lausana: la capital olímpica, siguiendo la orilla del lago. Aquí tienes todo aquello Qué ver en Lausana.

Lavaux: los viñedos en terrazas sobre el Lemán, Patrimonio de la Humanidad.

Montreux y el castillo de Chillón: ya en el otro extremo del lago (algo más lejos, pero imprescindibles), con uno de los castillos más bonitos y fotografiados de Suiza a orillas del agua.

Preguntas frecuentes sobre Nyon

¿Merece la pena visitar Nyon?

Nyon es una de esas ciudades pequeñas que sorprenden: tiene un pasado romano de primera (la fundó Julio César), un castillo con unas vistas espectaculares sobre el lago y un casco antiguo que se pasea en una mañana. Como excursión desde Ginebra o Lausana, o como parada en una ruta por el Lemán, vale la pena.

¿Cuánto tiempo se necesita para ver Nyon?

Con una mañana tienes de sobra para hacer el paseo por el casco antiguo y ver las diez paradas del recorrido. Si además quieres entrar a alguno de sus museos (el castillo, el Romano o el del Léman) o quedarte un rato en la playa, cuenta el día entero. Es un plan perfecto de medio día combinado con otro pueblo cercano.

¿Se puede subir al castillo de Nyon gratis?

A la terraza del castillo, sí, y es de lo mejor de la visita: se sube sin pagar y las vistas sobre el lago y los Alpes son espectaculares. Otra cosa es el interior, que alberga un museo de porcelana y exposiciones temporales; para eso sí hay entrada. Consulta horarios y precios en su web oficial, porque cambian según la temporada.

Nyon es de esas ciudades que no esperas y te acaban sorprendiendo. En una mañana de paseo te llevas un castillo con vistas, dos mil años de historia romana bajo los pies y un paseo junto al lago que apetece alargar con un helado en la mano. Pequeña, fácil y sin agobios, es justo el tipo de sitio que se disfruta cuando no vas con prisa. Nosotros tuvimos la suerte de tenerla a un paso durante un mes, y por eso este qué ver en Nyon sale de haber ido y vuelto más de una vez. ¡Si andas por la región del Lemán y dispones de tiempo, resérvale una mañana!

¿Te animas a descubrir los pueblos pequeños del lago Lemán en lugar de quedarte solo en las grandes ciudades? ¡Te leo en los comentarios!

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